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Secot al día

Secot y Especial Directivos, del grupo Wolters Kluwer, promoverán la difusión de debates y actividades de interés para los Seniors

28-07-2006

La estrategia de Seniors Españoles para la Cooperación Técnica (Secot) de establecer alianzas con otras entidades para expandir sus actividades sigue dando resultados. En esta ocasión, el terreno elegido es la difusión pública de las actividades y temas de interés para los Seniors españoles. Virgilio Oñate, presidente de Secot, y Eduardo García, Director General de Especial Directivos y Praxis, han sido los firmantes de un amplio convenio a partir del cual se desarrollarán varias iniciativas de interés para las dos partes.

El grupo editorial Wolters Kluwer, es líder en el mercado español de la información y el software profesional. Sus mercados principales son el jurídico, fiscal, contable, recursos humanos, laboral y la educación. Wolters Kluwer compite por el liderazgo internacional en 26 países, principalmente en Europa y Norteamérica. Cuenta con 18.400 empleados y genera una cifra de negocio de 3.400 millones de euros anuales.

El Convenio firmado entre ambas organizaciones surge de la “vocación compartida por la promoción del impulso creativo empresarial, factor imprescindible para la creación de nuevas empresas, así como para el desarrollo de otras existentes”, según establece el preámbulo del documento. El acuerdo establece que Wolters Kluwer y Secot apoyarán y canalizarán conjuntamente la creatividad de los socios de pleno derecho de Secot, o profesionales jubilados que voluntariamente han decidido dedicar una parte de su tiempo a los fines de la Asociación. En este sentido, las dos instituciones promoverán el intercambio y la transferencia de conocimientos, experiencias y opiniones entre socios de pleno derecho de Secot (y eventualmente socios adheridos y miembros colaboradores) y la amplia base de lectores del grupo de publicaciones de Wolters Kluwer. A tal efecto, se establecerá el oportuno procedimiento para que los socios que lo deseen puedan enviar sus escritos a Wolters Kluwer, que de considerarlos de interés los publicará. También el grupo editorial podrá solicitar, a través del cauce establecido, la opinión de los socios de Secot con relación a asuntos de su interés.

Entre las ventajas que supondrá el Convenio para los socios de Secot, estará la posibilidad de acceder a los productos editoriales de Wolters Kluwer con unas tarifas muy especiales, a pesar de que no es política de esta editorial hacer descuentos en sus publicaciones.

Observatorio WK-Secot
Wolters Kluwer y Secot promoverán la creación de un observatorio, el Observatorio Wolters Kluwer – Secot, cuya misión será la identificación de fenómenos y situaciones de especial relevancia para la sociedad actual, y el seguimiento de su evolución. A modo de ejemplo, sin que implique una decisión previa, durante los prolegómenos de este convenio de colaboración, se ha evaluado la conveniencia de que la idea de fondo para la creación del observatorio fuera “los peligros y oportunidades del envejecimiento de la población”.

El objetivo del Observatorio sería, para Wolters Kluwer, la generación de contenidos que contribuyan a mejorar determinados aspectos de la Sociedad, y para Secot, encontrar un canal de difusión de las ideas que se generen en el seno de la Asociación, y para ambos tener la cobertura mediática que corresponda.

Entre otros proyectos ya puestos en marcha, Wolters Kluwer incluirá a partir del próximo mes de septiembre, en su publicación Especial Directivos, un encarte con el número correspondiente del boletín electrónico Senior OnLine.


Virgilio Oñate
(Presidente de Secot)
En Portada

Reflexiones al borde del mar sobre una población que envejece

20-07-2006

Desde hace algún tiempo – SECOT lo viene haciendo desde el año 2001 – personas e instituciones muy diversas hacen públicas sus opiniones sobre los efectos que tendrá en nuestra sociedad el envejecimiento de la población. Desde la primera reunión en Washington a la que asistieron representantes de SECOT, este asunto ha pasado de ser una reflexión de gabinete realizada por unos pocos, a ser materia de aparición mas frecuente en las columnas de opinión de los principales periódicos.

Dedicar esfuerzos a esta tarea es casi una obligación para SECOT, pues la esencia de su misión no es otra que capitalizar la experiencia de los Seniors, y evitar que ésta se pierda en las brumas de la melancolía y la frustración, tanto de sus poseedores como de sus posibles beneficiarios.

La transformación social tendrá tal magnitud, que el problema – o la oportunidad – puede abordarse desde muchas perspectivas diferentes. Nuestra Asociación, en solitario y junto con otras, trabaja en más de un frente, pero la necesaria brevedad de estas líneas sólo permite una breve exposición de sus aspectos más sobresalientes para la sociedad española, y tal vez apuntar alguna idea a modo de conclusión.

Algunos datos para el análisis
Sobre la base, como fuente principal, de los datos publicados del INE, y con la edad de 65 años como frontera para el análisis (en otros documentos hemos utilizado la barrera de los 50, lo que hace mucho mas dramático el escenario), ya sabemos lo siguiente: en pocas décadas, los mayores de 65 años más que duplicarán su número actual hasta representar un tercio de la población y tendrán, al cumplir 65 años, casi un cuarto de sus vidas por delante.

Mientras que actualmente hay más de cuatro españoles de edad comprendida entre los 14 y los 64 años por cada mayor de 65, en 2050 habrá menos de 2. En este mismo año, sólo Japón tendrá un ligero porcentaje de mayores sobre el total de la población superior a España. Las mujeres representarán además casi el 60% de este segmento poblacional.

El 85% de los mayores españoles son propietarios de sus viviendas, frente al 66% en la UE. Las residencias colectivas, con aproximadamente 300.000 plazas son un sector en auge, pero con un peso todavía reducido frente a la vivienda en pareja o con un familiar.

Sólo un 4% de los mayores trabaja o desearía hacerlo, en comparación con Estados Unidos, donde sólo un 30% de los que cumplen 65 años y están en activo afirma tener la intención de abandonar el mundo laboral. El 70% restante desea o necesita seguir recibiendo ingresos.

Centrándonos en aspectos mas próximos a la economía de las personas, dos terceras partes de los hogares formados por personas mayores en España tienen una renta mensual inferior a 800 euros, es decir, equivalente a un 62% de la renta per capita nacional. El patrimonio medio de los hogares de mayores es ligeramente inferior al del hogar medio, y este está representado en un 87% por activos reales (es decir inmobiliarios) siendo el 13% restante activos financieros. En otras palabras, como se puso de manifiesto en nuestro libro “Los Mayores Activos”, los mayores son los propietarios del patrimonio inmobiliario español. Sólo un 12% de los hogares tienen algún tipo de deuda, a pesar de las dificultades que manifiesta la mayoría para ahorrar.

¿Un peligro o una oportunidad?
Los anteriores datos reflejan una situación de partida que en nuestra opinión merece una reflexión profunda. Pensiones, sanidad, hábitos de consumo, composición y preferencias de ahorro e inversión, flujos financieros, modas, participación ciudadana, etcétera. son conceptos lo suficientemente sólidos como para dejar que evolucionen sin tratar de conocer sus tendencias y donde sea posible, tratar de potenciar las que sean beneficiosas para todos y paliar los efectos de las más desfavorables.

Algunas magnitudes tienen un signo incierto, por lo que conviene estudiarlas más a fondo. Pero hay otras que son claramente fuente de oportunidades y por tanto conviene no desaprovecharlas.

El caudal de experiencia y conocimiento desaprovechado es una de las más evidentes – al menos para SECOT –, por lo que pudiera empezarse por ella. ¿Qué puede hacerse? Para empezar, reconocer su existencia, como hacía el otro día un conocido articulista en su columna de un conocidísimo diario “La Prejubilación y la Neurosis de la Poda”. ¿Sabemos a qué se dedican los muchos millones de jubilados o prejubilados que componen la población española? Y ya que estamos en ello, ¿conocemos su situación laboral, formal o informal? ¿En que medida están satisfechos con su situación? ¿Cuál es su actitud ante posibles formas de actividad, cuál su disponibilidad para distintos tipos de movilización?

Como este fenómeno, lejos de ser aislado, afecta a otros países ¿sabemos que iniciativas se han promovido? ¿Existen estudios de mercado que permitan conocer sus preferencias en los campos mas variados posibles?

Un segmento demográfico de especial relevancia son los “jóvenes Seniors”, es decir, aquellos cuya edad está comprendida entre los 50 y los 64 años. Muchos (¿sabemos cuántos?) están prejubilados y muchos están en plena actividad, después de cambiar su empleo por cuenta ajena por el propio, gestionan un cierto patrimonio y están plenos de ideas y capacidad.

Muchos han sido capaces de desarrollar una fructífera actividad como consultores, promotores de nuevas iniciativas empresariales, etcétera. y bastantes dedican parte de su tiempo al voluntariado, haciendo digna una actividad a la que hace pocos años sólo acudían personas con menor ambición o capacidad profesional. ¿Son productivas para la sociedad todas estas iniciativas? En SECOT, todos los días tenemos abundantes muestras que alimentan el optimismo. Para SECOT, los jubilados son una riquísima fuente de oportunidades. Su trabajo es útil para ellos y para otros que disfrutan de su conocimiento y experiencia. Pero probablemente esta visión es todavía marginal y en general existe un rechazo a que los Seniors trabajen. ¿Se debe cambiar esta actitud? ¿Cómo?

Al mismo tiempo conviene analizar la posibilidad de movilizar económica y culturalmente en términos de renta el patrimonio inmobiliario, que, como hemos visto, está en manos de los Seniors. Esto parece ser claramente una fuente de oportunidades, pues, sin entrar en consideraciones muy científicas, ya se ve que éste puede ser para el Senior un medio de multiplicar sus ingresos. En este sentido, también se adivina una fuente de creación de nuevos productos financieros para este sector. Todas las iniciativas que conduzcan a desarrollar nuevas formas hipotecarias que como las hipotecas inversas – que empiezan a florecer en nuestro mercado – alimenten nuevas formas de ingresos para cajas y bancos. En resumen, luces y sombras que conviene despejar conociendo el impacto económico de la evolución demográfica a cuyos efectos nada parece quedar fuera.

Ganadores y perdedores
Si la sociedad pasa a estar compuesta principalmente por Seniors, las empresas, entidades financieras y Administraciones Públicas dirigirán a este segmento sus ojos. La lógica de los grandes números hará que se abaraten los productos y servicios dirigidos a los Seniors, pues podrán repartirse entre mas gente los costes fijos. Las empresas dedicadas a cruceros temáticos y medicamentos verán como suben sus acciones en Bolsa, mientras que colegios y universidades tendrán que seguir redimensionándose para una población cada vez menor. Pero estás últimas podrán rediseñar sus programas de estudios para acoger a mayores de 50 años que desean actualizar sus conocimientos.

Visto de esta manera, parece claro que tendrá que haber actividades que crezcan y otras que declinen. No es seguro cuales serán, pero sí probable que los ganadores serán los que sepan acomodarse a la nueva estructura de los mercados. También es seguro que las transformaciones deberán ponerse en marcha con anticipación suficiente, pues los cambios que se avecinan son profundos y necesitarán tiempo para poder implementarse.

Todo lo anterior deberá estar enmarcado en un conjunto de políticas económicas y fiscales, pero también laborales y sanitarias y todas ellas estarán inevitablemente relacionadas con las que practiquen otros países de nuestro entorno. También aquí se pone de manifiesto que la anticipación y el acierto en ello será fuente de oportunidades – por ejemplo en materia de competitividad –, mientras que una política que vaya en contra de este fenómeno situará a nuestro país entre los perdedores.

A modo de conclusión
El verano, va tocando su fin y también lo hace esta nota – que por la importancia del tema – es mas larga que las de otros números de Senior OnLine. Como dice un socio de SECOT, que después de jubilarse ha vuelto a la vida laboral como consultor: el problema tiene solución; no será fácil ni rápida, pero si quiere… ¡podemos ayudarle!


Juan Antonio Corbalán
(Médico y Presidente de la Asociación de Deportistas Olímpicos)
La firma invitada

Experiencia de futuro

28-07-2006

Hace algunos años, una deportista checa de lanzamientos, de la que no recuerdo el nombre, dijo en el momento de su retirada: “La vida de un deportista no acaba cuando hace su último lanzamiento o juega su último partido. A partir de ese momento, es cuándo debe devolver a la sociedad todo lo que ha recibido de ésta”. La reflexión de la lanzadora checa coincide con mi visión personal de que los que hemos tenido la oportunidad de vivir en el deporte profesional hemos sido unos auténticos privilegiados. Además, sugiere la idea de que las experiencias vividas tan intensamente pueden resultar útiles a la hora de transmitir conocimiento válido para las futuras generaciones. Esa es una forma de compensar a la sociedad de la que somos deudores. Al final, como casi todo en la vida, es una cuestión de dar y recibir. Si casi todos pensamos que es más productivo recibir, no es menos cierto que es mucho más gratificante dar, y se puede dar más cuanto más se tiene. Un deportista da mucho en poco tiempo, el que dura su vida profesional activa. Pero la persona que le lleva dentro puede seguir dando durante muchos años más. Esta reflexión es para mi muy importante, porque el bagaje de las experiencias vividas se convierte así en la vía para canalizar los nuevos proyectos y capacidades. Y la necesidad sentida de transmitir al menos parte de ese bagaje nos obliga a seguir activos en esa magnífica tarea de gestionar el conocimiento. Algo hecho a la medida de nuestros Seniors.

En el deporte activo todo es precoz, fugaz, y esa intensidad lo convierte en una vorágine casi cruel. Con el paso de los años todo adquiere otro “tempo”. Lo que yo llamo la lentitud de las cosas importantes: la lentitud de los buenos hábitos, la lentitud de los valores, la lentitud de todo aquello, que despacio, muy despacio, hace que las cosas trasciendan a su tiempo. Que calen en nuestra sociedad. Ya no se trata de llegar el primero, pero sí de seguir en movimiento, persiguiendo una utopía que, cómo el horizonte, se aleja en la medida que nos acercamos a ella. La sociedad que no aprende de los mayores, y los respeta, camina sin saber a dónde va. Porque para afrontar la realidad que vivimos, nuestro cerebro la tamiza siempre en la experiencia, propia o ajena.


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