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MAR
2006
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Principales características de los Microcréditos en España

- Crédito medio desde los 8.000 hasta 25.000 €.
- Periodo de carencia de 0 a 6 meses.
- Plazos máximos de reembolso de 3 a 5 años.
- Tipo de interés anual actual entre el 4 y el 6%.
- Sin garantías y sin comisiones (en la mayoría de los casos).

Público objetivo

Colectivos sociales desfavorecidos y con especiales dificultades de reinserción laboral, que carecen de acceso al sistema financiero formal por falta de avales o garantías y que disponen de una iniciativa empresarial viable.

Papel de las Entidades Sociales de Apoyo al Microcrédito

Las Entidades Sociales de Apoyo al Microcrédito, como SECOT, han de identificar e informar a los beneficiarios; les aportan asistencia técnica en la elaboración de un plan de negocio viable; presentan un aval moral del proyecto y del beneficiario ante las entidades de crédito; y efectúan el acompañamiento y seguimiento del proyecto durante la vida del microcrédito.

Entre los colectivos más vulnerables de nuestra Sociedad destacan 1.150.900 mujeres en paro, 2.144.003 inmigrantes en edad de trabajar, 1.337.708 discapacitados, 710.900 parados de larga duración.


Los Microcréditos, en cifras

Durante los últimos 4 años los microcréditos han crecido de manera exponencial en nuestro país. Han pasado de un volumen estimado de 1,1 millones de euros concedidos en 2001, a 32’7 millones en 2004 .

ESAM destacadas por su labor en la concesión de Microcréditos

El Banco Mundial de la Mujer ha tramitado a lo largo de estos años más de 825 préstamos que han posibilitado la creación de unas 2.750 empresas para mujeres, lo que significa la creación de unos 5.010 puestos de trabajo.

Desde 1997, Cruz Roja Española ha creado gracias a la concesión de Microcréditos 320 microempresas gestionadas por inmigrantes.


SECOT y las Microfinanzas

Secot canaliza microcréditos desde 2002 a potenciales microemprendedores, en calidad de IAS adherida a la Línea ICO 2003 y 2004 y a los microcréditos propios de la Fundación Un Sol Mon, Obra Social Caixa Galicia y Fundación Caja Granada Desarrollo Solidario. En todo este tiempo, ha logrado formalizar más de 400 microcréditos con un importe total de 7.560.205 €.

Por tipo de beneficiario: Personas jurídicas (5%), Parados (38%), Emprendedores (22%), Discapacitados (1%), Inmigrantes (33%) y otros (1%).


Virgilio Oñate
(Presidente de SECOT)
CARTA DEL PRESIDENTE

Microcréditos en un mundo Global… pero no tanto

22-03-2006

Aquellos que han desarrollado parte (o toda) su vida profesional en el mundo financiero, saben por experiencia que el oficio de banquero tiene mucho de “bola de cristal”. Cuando el crédito se concede sin garantías o con las del propio negocio que se financia, es necesario encontrar respuestas satisfactorias al menos a dos preguntas básicas: Cómo y por qué. Cómo se va a repagar el crédito –de dónde va a venir el dinero– y por qué, el prestatario preferirá repagarlo en tiempo y forma, a no hacerlo. Este es el ejercicio que varios cientos de veces han realizado los socios de SECOT que voluntariamente han participado en las campañas de microcréditos que han tenido lugar en España durante los últimos años. Cuando se concede un crédito de pequeña cuantía destinado a crear o desarrollar un negocio, los procesos de “risk rating” que se aplican a los préstamos al consumo o los más formales de análisis financiero, no son válidos. Pero en todos los casos los conocimientos y el esfuerzo del analista financiero no son menores a los de conceder un préstamo de elevado importe. Por el contrario, la rentabilidad de cada operación de microfinanzas –bajo porcentaje aplicado a una cantidad pequeña– no justifica los costes de análisis, seguimiento y cobro.

Esta combinación de factores complementarios (conocimientos y trabajo voluntario, y microcréditos) en España ha dado como resultado la financiación de numerosos pequeños negocios –en su mayoría de inmigrantes- que producen muchos empleos en las capas sociales más necesitadas.

Este trabajo pronto se verá complementado por otras actividades en el importante terreno de los microcréditos de la mano de Planet Finance, una de las más destacadas organizaciones en este terreno a cuyos principales miembros acogemos hoy en nuestro boletín electrónico, especialmente dedicado a las microfinanzas.


Jacques Attali
(Presidente de Planet Finance)
EN PORTADA

Estado actual de las Microfinanzas

22-03-2006

Si tuviera que resumir mi impresión sobre las microfinanzas en pocas palabras, me bastaría con decir que la conquista de la pobreza mundial es posible gracias a las microfinanzas. Ahora bien, estas deben alcanzar una difusión lo más amplia posible y desarrollarse de manera altamente profesionalizada. Las microfinanzas, además de lo anterior, representarán un mercado considerable para la banca comercial y de negocios. Los datos sobre el reparto de la riqueza del mundo son contundentes: el 1% con mayor riqueza de la población mundial gana tanto como el 57% más pobre. Mujeres y niños tienen una cuota proporcionalmente mayor en cuanto al reparto de pobreza, falta de conocimientos y, en definitiva, posibilidades razonables de vida. La pobreza es acumulativa; sin ingresos no hay atención sanitaria, ni educación, y por tanto no hay trabajo ni posibilidad de mejora de las habilidades necesarias para encontrar trabajo, y así sucesivamente. En los últimos años la reducción de la pobreza arroja luces y sombras, en algunas zonas se avanza y en otras se retrocede. Lo que sí está claro es que el conocimiento de la situación ayuda: mucha gente en los países ricos está empezando a reconocer que el terrorismo se nutre por la pobreza tanto como contribuye a crearla; también que la pobreza desarrolla el desempleo en los países ricos al mismo tiempo que afecta los salarios de los trabajadores de países emergentes. Muchos empiezan a comprender que los costes incurridos para luchar contra la pobreza son generadores de ingresos.

Hoy día virtualmente todos seríamos capaces de obtener un teléfono móvil gratis o descargar música sin ningún coste.


Esto pasará mañana con los coches, la comida y más tarde incluso con la vivienda. Si los productos son suficientemente baratos y los más pobres reciben alguna ayuda inicial, pueden llegar a ser consumidores para muchos productos con beneficio para todos.
Estos mismos razonamientos pueden aplicarse a las finanzas en las que se va poniendo de manifiesto que los más pobres que fueron excluidos a priori del sistema bancario, pueden representar una fuente muy rentable de nuevos clientes. Los servicios financieros inicialmente destinados a este colectivo son cubiertos por el término microfinanzas. Éstas comenzaron como una forma de solidaridad entre los más pobres que, excluidos del sistema financiero, pusieron en común sus ahorros para la financiación de sus proyectos.

Desde su fundación este sistema de financiación mutua se ha desarrollado mucho, para representar actualmente una parte significativa de los fondos destinados al desarrollo y podría incluso constituir el principal polo de futuro del sistema financiero mundial.
La idea de prestar a los más pobres no es nueva. Ya existía hace 3.000 años entre los judíos, dado que su religión era la única que permitía prestar con interés. Más adelante, en el siglo XVI, la Iglesia autoriza el préstamo con interés, creciendo de esta manera un mercado en forma de mutualidades que prestan a sus miembros con garantía real.

En 1840 el fondo irlandés de préstamos, fundado un siglo antes, tenía más de 400 sucursales en su país. En el siglo XIX, aparecieron sociedades corporativas y cajas de ahorros destinadas a los muy pobres. En 1848 F.W. Raiffeisen creó la primera cooperativa suiza que protegía a pequeños granjeros contra las pérdidas climáticas con la garantía de grandes patrones que atendían así a su conciencia social. En los años siguientes, parecidas organizaciones surgieron en Francia, Canadá, Iberoamérica, e incluso en lugares tan remotos como Indonesia.

En 1978 dos iniciativas independientes nacidas simultáneamente marcaron el principio de un nuevo sector destinado a financiar, sin la exigencia de garantías, las actividades empresariales de los muy pobres: en Bangladesh, un joven profesor de economía rural de la Universidad de Chittagong llamado Muhamed Yunus, conoció a dos mujeres que habían sido obligadas a tomar prestado de unos usureros el dinero para comprar la rafia necesaria para arreglar sillas de mimbre. El préstamo tenía un interés de un 10% semanal.

Como no fue capaz de encontrar un banco que prestase el dinero rápido para que estas mujeres devolvieran la usura, decidió hacerlo personalmente.
Exactamente en el mismo momento, pero en el otro lado del mundo, Joseph Blatchford, jugador de tenis americano, creó ACCION destinada a ayudar a pobres de naturaleza extrema a ayudarse a sí mismos. Los primeros pasos de ACCION fueron encaminados a instalar redes eléctricas y escuelas para los chabolistas; más adelante decidieron que su misión se centrase en el apoyo a las microempresas.

En 1983 Yunus creó el Grameen Bank, destinado a los muy pobres y propiedad de ellos mismos. Al principio ni siquiera se firmaba ningún contrato a la recepción de préstamo. Los clientes eran prácticamente todos mujeres, y la tasa de recuperación de préstamos se acercaba al 99%. El mismo año se creó en Bolivia una pequeña organización, sin ánimo de lucro, que bajo el nombre PRODEM empezó a dar pequeñas pólizas de crédito a grupos de tres o más personas. Con el tiempo, bajo la nueva denominación Banco Sol más de 13.300 prestatarios de los cuales 77% mujeres habían recibido 27$ MM en préstamos con un importe medio de 273$.
Hoy día, más de 10.000 instituciones de microfinanzas atienden a más de 100 millones de microemprendedores, con un volumen de préstamos vivos de alrededor de 20$ billones. La tasa de repago es del 98% en comparación con el 50% de los fondos públicos en ayuda al desarrollo. El 84% de los préstamos están en Asia, y el 50% en dos países, China e India. Durante los últimos 25 años, la profesionalización de las microfinanzas ha avanzado hasta hacerlas equiparables en sus procedimientos a las entidades tradicionales. Las mayores microfinancieras están en Asia. La mayor, el Grameen Bank, está en Bangladesh pero tiene sucursales en más de 36.000 pueblos y cuenta con más de 5 millones de clientes que reciben préstamos a partir de 10$. El 96% de sus clientes son mujeres, y la tasa de repago está sólidamente instalada por encima del 99%. En noviembre de 1997, nace la idea de Planet Finance para apoyar el desarrollo de las microfinanzas, auditando y ayudando a financiar a las instituciones existentes, así como apoyando la creación de nuevas. El 13 de octubre del año siguiente, la idea se transforma en una organización sin ánimo de lucro acogida a la ley francesa, con sede en París. Hoy ofrece tres servicios principales:

- Formación, asistencia técnica, estudios de mercado, estudios de impacto y asesoría para microfinancieras, gobiernos, bancos, incluyendo el FMI. Hasta la fecha, Planet Finance ha trabajado en más de 60 países.

- Rating, a través de una subsidiaria independiente, Planet Rating, cuyos accionistas minoritarios son Coface y Caisse des Dépôts et Viel. Hasta la fecha se han realizado más de 100 Ratings en los cinco continentes.

- Financiación de microfinancieras a través de Planet Microfund. Hasta la fecha se han suministrado más de 40 líneas de crédito, creado un fondo, una compañía de inversiones con la Société Generale, y otras iniciativas.

Pero todavía queda mucho por hacer y Planet Finance ha escogido desarrollarse en cuatro direcciones: la profesionalización y financiación de las microfinancieras, la conversión de entidades públicas de finanzas en microfinancieras, la creación de subsidiarias de bancos tradicionales dedicadas a las microfinanzas, y la promoción de reformas legislativas.
Para todas sus actividades, 250 personas trabajan en nuestra sede central y en las oficinas repartidas por todo el mundo. En nuestra sede y fuera, muchos voluntarios realizan una labor de gran valor, pero que difícilmente podemos agradecer al aportar su tiempo y sus conocimientos a hacer posibles los fines de nuestra asociación antes descritos.

A éstos se añaden hoy los socios de SECOT que, a través del convenio que hemos firmado, podrán -y espero que muchos lo hagan– acompañarnos en este apasionante desarrollo de las microfinanzas.


Foro Nantiklum de MicroFinanzas
(www.nantiklum.org/foro.htm)
EMPRENDEDORES, PYMES & ONGs

Los microcréditos: una herramienta financiera para romper el círculo de la pobreza

22-03-2006

Fue el economista Ragnar Nurkse en 1953, el que utilizó por primera vez el concepto de Círculo Vicioso de la Pobreza, según el cual, los pobres dedican prácticamente la totalidad de sus pequeños ingresos al consumo. En consecuencia, su capacidad de ahorro y sus posibilidades de inversión e incremento de renta son muy reducidas. La forma de romper este esquema de pobreza es mediante la inyección externa de capital. El problema aparece cuando descubrimos que estas personas no tienen ninguna posibilidad de acceder a los recursos financieros que ofrecen las entidades financieras formales, ya que según dichas entidades, no son clientes ni rentables ni solventes. Así, los más pobres sin acceso al crédito formal recurren a los prestamistas informales, que cobran elevados tipos de interés, de manera que cada vez se ven más atrapados en el Círculo de la Pobreza. Con el objetivo de solucionar este problema nacieron los microcréditos en la década de los 70. Un nuevo instrumento de financiación para el desarrollo, cuyo objetivo final es mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos, es decir, sacar del círculo vicioso de la pobreza a millones de personas sin ninguna esperanza de futuro, a través de la puesta en marcha de un pequeño negocio que sea rentable, y que genere ingresos suficientes con los que devolver el préstamo y mejorar el nivel de vida de su familia.

Sus principales características son:

- Su reducido tamaño.
- Se conceden a muy corto plazo y con periodos de reposición también muy pequeños (incluso semanales).
- Se otorgan sin avales o garantías.

En un mundo, donde el Banco Mundial cifra en 1.100 millones el número de personas que viven con menos de un dólar al día, el éxito de esta herramienta financiera queda avalado por las cifras alcanzadas. Actualmente, según el último informe de la Cumbre Mundial del Microcrédito (2005), cerca de 70 millones de las familias más pobres en todo el mundo han recibido microcréditos, mejorando su nivel de bienestar. Como decía Theodore Schultz, Premio Nobel de Economía en 1979, “los pobres están tan interesados en mejorar su suerte y la de sus hijos como los que gozamos de condiciones incomparablemente mejores”.


Pedro Valdez
(Subdirector Ejecutivo de Desarrollo Experto en Banca de Planet Finance)
GESTIÓN

Se busca experiencia en las microfinanzas

22-03-2006

Las microfinanzas han demostrado ser un instrumento clave para la lucha contra la pobreza. Hoy en día prácticamente todas las agencias de desarrollo a nivel internacional incluyen dentro de sus estrategias programas de microcrédito; de igual forma, muchos países han creado instrumentos para promover este sector de actividad. Sin embargo, las microfinanzas son una actividad relativamente joven, en la que los países con mayor experiencia no tienen más de 30 años operando. Por tal motivo, es claro que este sector requiere de la “madurez” y experiencia que se ha alcanzado en otros sectores, por ejemplo el de la banca o los seguros.
Asimismo, los equipos de gestión en microfinanzas carecen de la experiencia que tienen los managers de otros sectores más consolidados. Por este motivo es realmente importante vincular al sector empresarial “tradicional” con las microfinanzas, de tal forma que se pueda enriquecer la discusión aportando ideas innovadoras.

Es necesario apuntar que muchas iniciativas de microcrédito surgen de “emprendedores sociales” que no necesariamente tienen una formación administrativa/financiera, con perfiles más sociales. Por esto se hace aún más necesaria la participación de gestores con experiencia que puedan transmitir una cultura financiera a un sector que, si bien surge del sector social, requiere alcanzar niveles de eficiencia en beneficio de sus clientes (los microempresarios).

En PlaNet Finance buscamos el equilibrio entre el perfil social que debe tener una entidad de microcrédito y la muy necesaria eficiencia operativa y financiera que debe tener cualquier intermediario financiero. En este sentido, siempre estamos en búsqueda de profesionales con experiencia en otras áreas (banca, seguros, logística, etc.) y que aporten este espíritu de competitividad.

Nuestra experiencia ha mostrado que existen numerosos individuos que están interesados en colaborar con el sector social; sin embargo, los mecanismos de vinculación no siempre son los más adecuados. En este sentido, las microfinanzas ofrecen un espacio muy interesante para colaborar en aspectos técnicos, donde la experiencia de gestión puede ser aprovechada al máximo. Por ejemplo, en una institución de microcrédito la planificación financiera es un aspecto central; sin embargo en este ámbito se carece de expertos en el tema.

En PlaNet Finance estamos siempre abiertos a profesionales con experiencia, que estén interesados en aportar su conocimiento y experiencia. Estamos seguros de que esta herramienta de lucha contra la pobreza es, sin duda, un espacio para que cientos de profesionales puedan contribuir no sólo con dinero, sino con algo más valioso: su experiencia.


Santiago Martínez-Lage
(Abogado y Secretario del Consejo de Planet Finance España)
LA FIRMA INVITADA

Unir esfuerzos para el desarrollo de un nuevo sector

22-03-2006

A los ojos del gran público, y por evidentes razones de origen, las microfinanzas son percibidas como un fenómeno asociado al mundo subdesarrollado, y ligado a programas de ayuda a los segmentos más pobres de la humanidad. Esa percepción, sin duda, está en cierta medida justificada, ya que las operaciones crediticias de pequeño importe se han convertido en uno de los instrumentos más relevantes en la lucha contra la pobreza y el subdesarrollo. Las microfinanzas ya han mejorado las vidas de unos 15 millones de personas en todo el mundo, pero se calcula una demanda potencial de 500 millones de pequeños emprendedores necesitados de microcréditos.

Sin embargo, las microfinanzas también son un fenómeno crecientemente relevante para economías desarrolladas como la española, en particular si se mira a la luz de realidades paralelas como el incremento de la inmigración. Con el microcrédito, se consigue impulsar el trabajo por cuenta propia, con el consiguiente alivio del problema del desempleo y de las sobrecargas del Estado del Bienestar. Al mismo tiempo, es un instrumento útil para favorecer la integración de colectivos excluidos, bien sean de origen inmigrante o autóctono.

En definitiva, el desarrollo de las microfinanzas es un objetivo claramente positivo para el conjunto de la sociedad, y debe necesariamente ser el resultado de un esfuerzo conjunto: de la Administración, que debe crear un marco favorable y subvencionar selectivamente programas de microfinanzas creadores de empleo; del sistema financiero, que amplía de esta forma su universo de clientes a colectivos anteriormente excluidos; y de las diferentes organizaciones asistenciales o profesionales, cuya participación es necesaria para hacer posible la concesión de microcréditos a un coste razonable. El microcrédito es, en definitiva, una apasionante tarea colectiva.


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