SECOT La Rioja: séniors que asesoran a emprendedores

La delegación de SECOT en La Rioja vive un momento de renovación y energía. Con un relevo en la presidencia (de Jesús Aguado a Carlos Peña) y un equipo de 25 voluntarios séniors, la delegación riojana sigue fiel a su misión: acompañar a emprendedores y empresas en sus primeros pasos con el respaldo de décadas de experiencia profesional. Un voluntariado que, como ellos mismos reconocen, también les transforma a ellos.

Un relevo natural en la presidencia

Carlos Peña asume la presidencia de SECOT La Rioja dando continuidad al trabajo iniciado por Jesús Aguado. Como él mismo explica, su llegada a SECOT fue casi casual: un amigo le habló de la Organización tras su jubilación y, tras reunirse con el entonces presidente para conocer el proyecto, no tardó en sumarse. «Me pareció muy interesante el proyecto que presentaban y me animé», reconoce Peña, subrayando que el proceso de incorporación fue tan sencillo como una conversación y una entrevista.

Experiencia que se convierte en impacto

SECOT nació de una iniciativa del Círculo de Empresarios y el Consejo Superior de Cámaras con dos objetivos claros: apoyar a quienes quieren emprender y promover el envejecimiento activo. En La Rioja, 25 séniors voluntarios ofrecen asesoramiento personalizado a emprendedores, autónomos y empresas en dificultad. Las sesiones de trabajo se celebran en las instalaciones del COE de ADER, donde equipos de dos o tres séniors se reúnen con los asesorados, analizan sus proyectos, proponen mejoras, fijan tareas y realizan un seguimiento continuo hasta que el proyecto arranca o se toma una decisión informada.

Dar y recibir: el doble valor del voluntariado sénior de SECOT

Lo que más valoran quienes forman parte de SECOT es precisamente esa doble dimensión del voluntariado: la satisfacción de transmitir lo aprendido durante toda una vida profesional, pero también el beneficio personal de mantenerse activo, seguir usando la mente y seguir conectado con el mundo empresarial. Como apunta Carlos Peña, pasar de trabajar bajo presión y exigencias a hacerlo «con la mentalidad de ayuda» cambia radicalmente la experiencia. Ayudar a gente joven a construir su futuro profesional tiene, en sus propias palabras, un valor que va más allá de lo técnico.